
Iniciado el sábado 4 de octubre de 2008 en la ciudad de Morteros, provincia de Córdoba, República Argentina y aquí continúo.
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martes, 16 de julio de 2019
292. La Luna se asoma a tus ojos

lunes, 15 de julio de 2019
291. ATARDECER
pero la pierdo entre las sombras.
https://www.youtube.com/watch?v=kaoqCARilbA&feature=youtu.be&fbclid=IwAR1-uVJJJmkTvEY81ArN6lp5eUGXWPFKqxThuCgoUvJn9Vd1zJiHh3omLt4
martes, 9 de julio de 2019
290. ¿Quién soy?
289. Cierro los ojos...
Cierro los ojos… la música suena en Youtube.
Desde mi ventana, otros sonidos me distraen:
un cardenal canta en un algarrobo
y los horneros chillan desde el otro.
Abro los ojos.
El cielo está gris, mi perro ladra.
Sobre una rama, surge un triángulo
es del azul original.
¿Esto es la soledad?
Otra versión:







Cierro los ojos…
la música suena en Youtube.
Desde mi ventana, otros sonidos me distraen:
un cardenal canta en un algarrobo
y los horneros chillan desde el otro.
Abro los ojos.
El cielo está gris, mi perro ladra.
Sobre una rama, surge un triángulo
es del azul original del cielo.
¿Esto es la soledad?
https://www.youtube.com/watch?v=UUgdbqt2ON0&feature=youtu.be&fbclid=IwAR3hsYJbDsyfykvARlPHOVJyXPsR9JrVJ4ogyUopk3g1u54VQGAGamnMnIA
domingo, 9 de junio de 2019
288. Bordado
lunes, 6 de mayo de 2019
287. Color enamorado
El color enamoró al pincel.
Dejó sus huellas
por el blanco, amarillo, rojo y azul.
Acarició el recuerdo,
suspiró la melancolía del ayer,
tejió ilusiones, dolor y alegría.
Sintió la derrota de la lágrima,
pero siempre la mirada se tiñó de espera.
La vida duele,
aunque los ojos miren al cielo.
domingo, 5 de mayo de 2019
286. RECUERDOS
Revolotea una hoja,
da vueltas,
acaricia el aire y los tréboles húmedos,
se agita, palpita y se estremece…
¡Es la mariposa de mis pensamientos!
Remolinea sobre las estelas del ocaso,
cae en el vértigo de tu recuerdo
y dormitará en mis ilusiones
para siempre.
lunes, 15 de abril de 2019
285. La foto
El disparo de la máquina fotográfica
se apagó en la telaraña de tu silencio.
Se sumaron puñados de tu ausencia.
Solo me queda aquella foto
con tu sonrisa sin estruendos
de un ayer de cigarras en los algarrobos.
Hoy soy una huérfana de tus miradas…
Mi vida quiere tejer olvidos
aunque se sofoque en la ceniza del tiempo.
viernes, 12 de abril de 2019
284. Quiero ser puerto
El tiempo es tan líquido como tu arte.
Las tablas se prolongan y vuelven a ser ramas,
escapan y trepan la pared para hallar al sol...
¡Pronto tendrán flores y darán frutos!
Yo me quedo estática para que mi alma no se derrita,
cobre alas y te busque en el infinito.
Quiero seguir siendo un puerto
para aguardar que vuelvas.
http://drop.toil.blog/2013/11/spaghetti-bench/
Pablo Reinoso nos hace soñar más allá de las convenciones del mobiliario cotidiano. Reinoso explora la relación entre por ejemplo un banco aparentemente estático y su entorno; cómo los nudos retorcidos crecen en búsqueda de una expansión y libertad orgánica. Pablo Reinoso ha practicado la escultura desde que era un adolescente, y durante mucho tiempo ha trabajado principalmente con madera, pizarra, mármol, bronce y acero. Enfocó su búsqueda en la articulación y la metonimia, así como en el espacio y el tiempo. En la década de los 90 Reinoso consolidó su posición como diseñador, comenzó a diseñar muebles. Se convirtió en director artístico de Givenchy Perfumes Loewe en 2000 y Perfumes en 2002, donde diseñó frascos de perfume y líneas de cosméticos. Acostumbrado a cambiar de camino, el artista nos muestra que la función y la forma no son evidentes. Compagina su trabajo como escultor y como diseñador, reinterpretando muebles y colocándolos en nuevos paradigmas.
https://culturainquieta.com/es/arte/diseno/item/1749-pablo-reinoso.html
283. Vientos olvidados
me llega mi nombre.
jueves, 11 de abril de 2019
282. Un cervatillo acurrucado
Entre las flores lilas
unas manchitas blancas…
Es un cervatillo
tan pequeño como un suspiro
y tan inmenso como mi ternura.
Él se acurruca
y sé que el amor es eternidad.
jueves, 28 de marzo de 2019
281. Para el Día Internacional de la Mujer / 8 de marzo
Me gusta nombrar los días con sustantivos comunes.
No me gustan los días con sustantivos propios.
Me ponen triste.
Son siempre días para estar de luto.
Son días que recuerdan pérdidas, faltas y miserias.
Solo quiero sustantivos comunes para nombrar mis días.
280. Al Sol
Ellos, los primeros hombres,
al principio del tiempo,
te vieron asomar entre las nubes.
Tu resplandor se hizo rayos
y te nombraron DIOS.
Cuando tuvieron hambre y frío,
les diste alimento y calor.
Cuando tuvieron miedo,
te ofrecieron sacrificios.
Cuando sintieron culpa,
te pidieron perdón.
Cuando se acercaba la muerte,
te oraron por más vida.
Cuando hicieron la guerra,
invocaron tu nombre.
Cuando sintieron felicidad,
te cantaron himnos y levantaron templos.
Hoy te quedas en mi piel
y siempre me asombra tu esplendor.
279. Pescadores
Bajo la lluvia tibia de tus rayos,
en calma está la vida.
Unos pescadores, cansados,
se reúnen
y hablan de sus cosas.
Yo, aquí, sueño
mientras se apaga el día
en la garganta de la noche.
277. En un sol amarillo
miércoles, 9 de enero de 2019
276. Gotas
Sobre la nieve de mis días
se desgranan mil gotas
desde las alas del viento.
Juegan entre mis olvidos
a rodar y esconderse
en las grietas de mi vida.
martes, 8 de enero de 2019
275. Amanecer
los peces de oro del amanecer.
Quiero sentir el presente,
pero mi corazón cabalga las olas del sueño.
La canción de los gorriones
me desafía y sigo viva...
No sé por qué.
domingo, 9 de diciembre de 2018
274. A MIS QUERIDAS TALLERISTAS, LAS ENHEDUANNAS MORTERENSES
martes, 4 de diciembre de 2018
273. CELEBRACIÓN DE LAS BODAS DE ORO DE LA PROMOCIÓN 1966
272. PARA NORMA, UNA AMIGA DE FUEGO
271. MIS CUMPLEAÑOS INOLVIDABLES
Mi memoria guarda recuerdos de mis fiestas de cumpleaños de los años ’50 en mis sentidos:
El aroma exquisito de la torta de cumpleaños, que hacía mi mamá con una gruesa cobertura de oscuro chocolate y un interior coloreado por las yemas de los huevos caseros, se paseaba por nuestra casa de la ciudad de Córdoba desde el día anterior.
El vaho del chocolate calentito que emergía de las tacitas de porcelana heredadas de mi abuela paterna se quedó para siempre en mi sentido del olfato. Los sabores dulces acariciaban mi boca y allí jugaban con el sentimiento amoroso por esa madre protectora.
El mantel blanco con flores de variados colores era mi preferido para mi cumpleaños —ella lo había bordado para su ajuar— y lo tendía sobre la mesa de roble del comedor. Sobre el mantel colocaba las frágiles tacitas que todavía atesoro como reliquias y en ellas desplazo mis dedos, como entonces, sobre su celeste grisáceo y un ocre casi dorado sobre el que se dibujan tres flores: una es rosada; la otra, anaranjada y la que está más atrás, azul; todas tiene el centro amarillo y las rodean algunas hojas verdes y unos círculos blancos.
Mis oídos guardan el sonido del soplido sobre las velitas y las historias de cada uno de los objetos que integraban el ritual de la celebración, ya que mi mamá los relataba con todos sus pormenores. No recuerdo mucha algarabía. A veces, nos visitaban mi padrino y mi madrina con sus cónyuges.
Eran épocas de una economía familiar cuyo ingreso principal era el sueldo de empleado de Salud Pública de la Nación de mi papá y éramos tres hermanos, así que mi mamá era la que hacía según su dicho “de tripas, corazones” con ese sueldo que era “una gota que no calmaba la sed”. Creo que éramos una familia a la que le faltaba la alegría de vivir debido al difícil equilibrio en la lucha para salir a flote y lograr los objetivos de progreso con el ahorro y el “reciclado” de todo. En ese tiempo ese vocablo, que ahora está de moda para oponerlo a todo lo “descartable”, era desconocido. Luego, vendrían otros tiempos en Cosquín pero ya iba quedando atrás el paraíso de los primeros años de mi niñez.
Marta Alicia Pereyra
Morteros, 30-12-2015
sábado, 24 de noviembre de 2018
270. Montañas (haikus)
2º VERSIÓN CORREGIDA POR FLOR MORENO (10-12-18)
UNA MONTAÑA
Una montaña juega a ser gigante
cuando duerme.
Cuatro montañas sueñan ser fortaleza,
si las escalan.
Una montaña desea ser generosa
desde su vientre.
jueves, 12 de noviembre de 2015
269. ADRIANA, UNA SEÑO SIN IGUAL
En los ’80 te conocí
bajo el tenue fulgor del sol
en las galerías de la In’Aebnit.
¡Éramos dueñas de la juventud,
de los sueños y de la ilusión
por esos niños del ayer;
hombres y mujeres, hoy!
Venías con tus ojos dibujados de anécdotas
del viento y el océano de Comodoro Rivadavia…
Hasta un pingüino te trajiste,
protagonista infaltable
con su simpatía embalsamada
en las clases de geografía.
Los chicos se asombraban
y yo soñaba con viajes por el sur.
Tu preocupación por algunos pequeños
revolotea en ecos y no la olvidaré.
Aquel Gustavito te tenía a maltraer
y hasta ahora te recuerda con amor.
Tus fascinaciones, tus interrogantes,
tus tristezas y alegrías fueron nuestras.
Por tu cabecita rubia navegaban
espigas de ideales y racimos de esperanzas…
Cuando te acechaban espinas de ansiedad
buscabas a tu aliado inseparable:
el exilio en tu cigarrillo.
La alquimia de tu amistad y tu lealtad
me ganaban siempre,
pero no dejábamos de discutir
nuestros puntos de vista.
Tu corazón siempre fue de tus hijas
que te regalaron la magia de ser abuela.
Ahora vivirás otros tiempos,
atrás queda el duende con tu nombre
en la querida escuela de Beiro Este.
Ella también fue mía y la llevo en mi corazón.
¡Misión cumplida, Adriana!
Prepárate a transitar otros senderos
y sé que tu viaje será un relámpago
por universos de recuerdos y nuevas travesías.
Caricias de la luz del tiempo
renacerán en tus nuevos proyectos,
podrás recoger tu siembra
y muchos seguirán tu huella.

























