comen en espejos de acero
mitos de rosas enamoradas
del arsénico verdugo.
Sobre unas piedras rencorosas
escriben libros soñolientos
con una letra encubridora
de sueños e ilusiones
que piensan que un reloj
se puede convertir en
una flor de loto azul.
Testifico que solo son
imaginaciones, sí,
y tontas fantasías.
Marta Alicia Pereyra Buffaz
Morteros, 19-12-11




